De residuo a recurso: UNICAES y UIB impulsan la revalorización de la pulpa del café

La Universidad Católica de El Salvador (UNICAES) y la Universidad de las Islas Baleares (UIB) de España han establecido una histórica colaboración científica orientada a abrir nuevas fronteras en la economía circular de la industria cafetera. A través de esta alianza, ambas instituciones desarrollan alternativas innovadoras para transformar la pulpa del café en ingredientes alimentarios, abonos sostenibles y productos de interés para la industria, contribuyendo al desarrollo científico y al impacto social de la caficultura.

Una alianza científica estratégica

El proyecto, liderado por la Dra. Mónica María Umaña Zamora (UIB), investigadora originaria de Santa Ana, cuenta con la participación de la Dra. Andrea Están (UIB) y de las profesionales salvadoreñas Maestra María Elena Montes y Maestra Claudia Ortez (UNICAES). Se trata de la primera colaboración formal entre ambas universidades, “seleccionando a la UNICAES por la calidad de su equipo académico, la idoneidad de sus laboratorios y la alta preparación de su personal”, menciona Dra. Mónica. La cooperación se caracteriza por un intercambio constante: profesoras investigadoras de UNICAES han trabajado en España, mientras investigadoras de la UIB han visitado El Salvador para coordinar las fases locales de experimentación.

El éxito de la investigación radica en la complementariedad de capacidades. La UIB aporta su experiencia en química y en ingeniería de alimentos, mientras que la UNICAES contribuye con un sólido conocimiento agronómico de campo y en el análisis de parámetros químicos, esenciales para validar los resultados.

Destaca la participación de estudiantes de Ingeniería Agronómica, como Emily Polanco, quien ha desempeñado un rol clave en la preparación de compostas y en experimentos controlados con cultivos de lechuga. Estos ensayos buscan determinar científicamente la viabilidad del compostaje tradicional y evaluar la presencia de compuestos y nutrientes presentes en la pulpa de cada una de las tres variedades estudiadas. Las investigadoras coinciden en que “uno no funcionaría sin el otro”, subrayando la interdependencia entre el saber práctico de UNICAES y la investigación de laboratorio en Mallorca.

Pulpa del café: un recurso de alto valor

El estudio se centra en la pulpa del café, recolectada y acondicionada por docentes de UNICAES, caracterizada químicamente por primera vez en variedades salvadoreñas cultivadas de forma controlada: Cuscatleco, Pacamara y Aradá Amarillo. Los análisis revelan que la variedad Aradá posee un alto contenido de fibra alimentaria y que todas presentan una notable capacidad antioxidante, con potencial para prevenir la oxidación celular y el cáncer.

Dado que la Unión Europea ya reconoce la pulpa como ingrediente apto para consumo humano, el proyecto plantea un impacto económico directo: que pequeños productores locales la procesen mediante secadores solares para comercializarla como infusiones, así como explorar otros productos de interés para la industria, como filtros de celulosa y aplicaciones afines.

Divulgación internacional e impacto comunitario

Los avances ya se difunden en escenarios académicos internacionales: los resultados fueron presentados en Francia en un congreso especializado en celulosa, y en octubre se expondrán los hallazgos sobre la pulpa en España, con miras a la publicación de artículos científicos conjuntos. A nivel nacional, el equipo mantiene reuniones directas con productores salvadoreños, asegurando que el conocimiento generado se traduzca en beneficios tangibles para las comunidades rurales y en oportunidades de innovación para la caficultura salvadoreña.

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