Quemar los barcos: La historia de un estudiante que convirtió la perseverancia en emprendimiento

A sus 27 años, José Alfredo Cámbara González, estudiante de Ingeniería Industrial en UNICAES, se encuentra próximo a culminar su formación académica. Su trayectoria no ha estado marcada por becas ni recursos abundantes, sino por la decisión firme de construir un camino propio a través del emprendimiento. Con el deseo de acceder a la Educación Superior, comenzó vendiendo dulces en autobuses para cubrir sus gastos básicos. Aquella experiencia, aunque difícil, le permitió comprender la importancia de buscar alternativas con mayor valor agregado.

El punto de inflexión llegó cuando, junto a su madre, inició la elaboración de repostería casera. De los primeros intentos con alfajores y brownies surgieron las “flautas” de pollo y jamón, que pronto se convirtieron en el producto insignia de su emprendimiento. Lo que comenzó con 30 unidades preparadas en casa evolucionó hacia una estructura productiva capaz de alcanzar hasta 600 flautas en un solo día, generando empleo para más de una decena de personas. La formación en Ingeniería Industrial ha sido clave para optimizar procesos, garantizar calidad y fortalecer la competitividad del negocio. José Alfredo ha aplicado sus conocimientos en cada etapa: desde la gestión de insumos hasta el empaque final, demostrando que la academia y el emprendimiento pueden avanzar de la mano.

Fe, gratitud y visión de futuro
Más allá de los números, José Alfredo reconoce en su fe y en el apoyo de la comunidad universitaria los pilares de su resiliencia. Se describe como una persona devota de rezo del Santo Rosario, práctica que realiza cada noche, convencido de que sus logros son fruto tanto del esfuerzo humano como de la fe. Recuerda con especial gratitud el día en que, bajo una tormenta, la comunidad estudiantil se volcó a apoyarlo, comprando sus productos hasta agotar la venta en menos de una hora.

Hoy, a las puertas de recibir su título, su meta es expandir el negocio hacia cafeterías y panaderías bajo el sello de su apellido, consolidando un proyecto que nació de la necesidad y se transformó en oportunidad. Su mensaje es claro: “La pobreza es 100% mental”. Una afirmación que refleja la convicción de que, cuando se decide “quemar los barcos”, la única opción es avanzar hacia la meta.

Investigación aplicada: UNICAES y TecNM abren camino hacia foros globales

Santa Ana, El Salvador – La Universidad Católica de El Salvador (UNICAES) recibió la visita del doctor Rodolfo Martínez Gutiérrez, jefe de la División de Estudios de Posgrado e Investigación del Tecnológico Nacional de México, campus Instituto Tecnológico de Tijuana, con el propósito de consolidar proyectos de investigación aplicada y cooperación internacional.

Durante el encuentro, el doctor Martínez destacó la importancia de la Red de Investigación en Economía Social y Solidaria (RIESS), que ya cuenta con miembros en El Salvador, y explicó que uno de los proyectos en marcha es la elaboración de 100 informes subnacionales voluntarios en México y países invitados. “De esos 100, ya hemos avanzado con 20, y ahora buscamos que la Universidad Católica de El Salvador represente a El Salvador en este esfuerzo internacional”, señaló.

El académico también subrayó el concepto de la “Quinta Hélice”, un modelo que supera la tradicional triple hélice (academia, gobierno y empresa) al incluir asociaciones, cámaras empresariales, consultores e investigadores. “Es un enfoque de desarrollo sistémico que da visibilidad a todos los actores detrás del éxito de las organizaciones”, explicó.

Asimismo, resaltó la magnitud del Tecnológico Nacional de México, la institución tecnológica más grande de América con 600,000 estudiantes y 264 institutos. El campus de Tijuana, donde dirige la División de Posgrado e Investigación, es el más grande del país con 14,000 alumnos.

Martínez adelantó que se espera concretar acciones este año y que en 2027 ya se pueda participar en eventos internacionales en la ONU o la UNESCO. También destacó las oportunidades que ofrecen los programas de posgrado con becas del CONACYT, abiertas a mexicanos y extranjeros, que permiten continuar con maestrías, doctorados o estancias posdoctorales.

“Las oportunidades siempre están ahí; la clave es estar preparados para aprovecharlas”, concluyó.

Pathways: The Art of Connection

Un evento que celebra el aprendizaje, la empatía y la acción

Este 14 de noviembre, los estudiantes de la asignatura Relaciones Públicas dieron vida a Pathways: The Art of Connection, un evento que marca el cierre de su formación en la asignatura y que, además, contó con la participación de selectos estudiantes de segundo año de Licenciatura en Mercadeo y Negocios Internacionales.

Más que una actividad académica, Pathways se convirtió en un espacio donde el conocimiento y la conexión humana se encontraron para recordar que detrás de cada profesional existe una historia, un proceso y un propósito.

Este año, la inspiración llegó del libro Cabeza, Corazón y Manos, que plantea que el verdadero desarrollo personal ocurre cuando se piensa con claridad, se siente con empatía y se actúa con propósito.

Invitados que inspiran

El evento reunió a tres voces que encarnan estas dimensiones:

  • Angélica Galdámez, Gerente de Marca en Vía Brasil Representando a la cabeza, compartió cómo la disciplina, la visión estratégica y el pensamiento crítico son claves para el crecimiento profesional. Su experiencia demuestra que una gestión de marca bien dirigida puede alcanzar grandes éxitos.

  • Adolfo Menéndez, Gerente de Marca de San Martín Representando al corazón, relató cómo la empatía y la responsabilidad social han guiado su trayectoria. Su mensaje subrayó que toda estrategia cobra vida cuando se trabaja con pasión y conexión genuina con las personas.

  • Kevin Calderón, compositor, guionista y productor musical Representando las manos, mostró que las acciones son las que transforman las ideas en realidad. Su talento creativo es ejemplo de cómo la ejecución convierte la visión en impacto tangible.

Un cierre con propósito

Pathways: The Art of Connection no solo fue un ejercicio académico, sino una invitación a reconocer que el aprendizaje cobra sentido cuando se conecta con la vida real. Los estudiantes demostraron que la formación universitaria puede trascender el aula y convertirse en un puente hacia la empatía, la estrategia y la acción.